En Kaizen Consulting acompañamos a una empresa del sector hortofrutícola que necesitaba financiar dos prioridades: renovar parte de su maquinaria y asegurar el aprovisionamiento de su próxima campaña.
La solución partió de un activo que llevaba años en su balance: una instalación fotovoltaica que generaba energía e ingresos recurrentes, pero que hasta entonces no se había utilizado como garantía para obtener financiación.
Dos necesidades que coincidían en la caja
La actividad de la compañía está marcada por la estacionalidad. Para garantizar el suministro durante todo el año, importa fruta de temporada de otros continentes. Esto exige anticipar pagos y comprometer tesorería meses antes de que las ventas de la campaña generen ingresos.
A esa necesidad de circulante se sumaba un plan de inversión en maquinaria para mejorar su capacidad productiva.
El reto era dar respuesta a ambas necesidades sin comprometer la liquidez de la operativa diaria.
El valor financiero de un activo en el tejado
Al analizar el balance, identificamos una instalación fotovoltaica ubicada en las propias instalaciones de la empresa.
Parte de la energía se destinaba al autoconsumo y el excedente se comercializaba mediante contratos de venta de energía vigentes desde hacía años. La compañía contaba, por tanto, con un histórico de ingresos recurrentes que podía acreditar ante una entidad financiera.
La oportunidad estaba en poner en valor tanto la instalación como los ingresos que generaba.
Una operación con banca tradicional
A partir de ese análisis, estructuramos un préstamo a largo plazo con banca tradicional, utilizando como garantía la instalación fotovoltaica y sus contratos de venta de energía.
El trabajo consistió en presentar con claridad los elementos que respaldaban la operación: el valor del activo, el histórico de ingresos y el destino de los fondos.
La financiación obtenida permitió cubrir parte de la inversión en maquinaria y el aprovisionamiento de fruta de importación para la campaña.
El resultado: crecer sin tensionar la tesorería
- Una garantía basada en un activo existente: el 100 % de la garantía de la operación se apoyó en la instalación fotovoltaica y sus contratos de venta de energía.
- Financiación íntegramente a largo plazo: un calendario de devolución que daba margen para atender las necesidades de inversión y campaña.
- Dos necesidades resueltas en una sola operación: parte del CAPEX en maquinaria y el aprovisionamiento de fruta de importación.
¿Qué oportunidades de financiación hay en tu balance?
Este caso muestra la importancia de analizar los activos de una empresa también desde su potencial para respaldar financiación.
Una instalación fotovoltaica, una máquina o un contrato con ingresos recurrentes pueden abrir nuevas opciones, siempre que su valor y sus características encajen con los requisitos de la entidad financiera.
En Kaizen Consulting estudiamos cada caso para encontrar una estructura de financiación adaptada a las necesidades de la empresa.
¿Necesitas financiar nuevas inversiones o preparar tu próxima campaña? Cuéntanos tu caso.